La RFEF salvó al Recre y dejó morir al Huracán por 5.600 euros

Tema en 'Futbol en General' iniciado por Heracles27, 14 Ene 2016.

  1. Heracles27

    Heracles27 Usuario de Champions league

    http://www.marca.com/futbol/mas-futbol/2016/01/13/5696616cca4741e06d8b45f6.html

    No toda las deudas son iguales. Con las normas en la mano, no estar al corriente de pago con la RFEF -ya sea con árbitros, técnicos o jugadores-supone un descenso administrativo de categoría, o la imposibilidad de inscribir fichas y competir, que ejecuta la propia Federación de acuerdo al artículo 192 de su reglamento.

    Bien lo saben los trabajadores del Huracán -y otros-, a los que la gestión de sus Directivas dejaron sin cobrar buena parte de sus contratos y los condenaron a fichar a cualquier precio, a contrarreloj, por otro club. Eso, los más afortunados.

    El Huracán desciende a final de año al no pagar los árbitros, unos 5.600 euros, como tampoco estaban afrontando muchas otras de sus deudas. Hasta aquí, correcto. Duro, pero legítimo.

    El caso se complica al comprobar que en otras situaciones, la reacción de la RFEF no ha sido tan aséptica: el Recreativo de Huelva, también en horas bajas, sí encontró apoyo este verano de la Federación para hacer frente a unas deudas desesperadas con Oltra y su cuerpo técnico que les habrían llevado a no poder inscribir sus fichas.A no competir.

    Tras despedir a Oltra, el club presidido por Pablo Comas pudo contratar a un nuevo técnico e inscribir las fichas de la siguiente temporada. Justo en el límite, antes de que la sanción federativa fuera inevitable, la RFEF contra todo pronósitico aceptó de forma casi irresponsable unos pagarés emitidos por un club embargado, que llevaba muchos meses sin pagar a sus trabajadores. Mediante ese dudoso pagaré, la propia RFEF, por medio de su Comité Nacional de Técnicos, saldó las deudas que el club andaluz mantenía con su anterior cuerpo técnico:136.709 euros a Oltra, 26.540 a Iserte y 52.884 a Sanz.

    Las motivaciones de la RFEFpara aceptar un pagaré de Pablo Comas -que llevaba tiempo sin ser capaz de afrontar ninguna de las deudas, mucho más desesperadas, de su club- son un enigma, pero la buena relación entre Ángel María Villar y Juan Padrón con el todavía máximo mandatario del Decano son un hecho. Algo que, desafortunadamente para ellos, no ocurría en al caso de otros clubes descendidos.

    DIfícil de justificar

    Por eso la decisión de entregar 216.134 euros a un club embargado, asfixiado por las deudas y en situación inminente de no poder inscribir fichas es tan rocambolesca. Rozando, quizá, una presunta administración deseal de una institución como la RFEF.

    El agravio es también con los equipos que podrían haber optado a comprar la plaza del Recre, que pagando su deuda habrían disfrutado de su plaza, como hará ahora algún club solvente con la que ha dejado el Huracán.
     

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